¿Qué es el Yom Kipur?

Es la festividad más solemne del calendario judío, y se celebra al final de los diez Días Austeros o Temerosos (Yamim Noraim). Se celebra entre septiembre y octubre.

Entre el Año Nuevo (Ros hasaná) y Yom Kipur pasan diez días, (Aseret Yemé Tesubá) de arrepentimiento y penitencia en los que era costumbre visitar las tumbas de los antepasados.

El Yom Kipur comienza la víspera por la tarde y es un día de riguroso ayuno en el que no está permitido comer, beber, bañarse, perfumarse, llevar calzado de cuero, mantener relaciones sexuales, ni por supuesto hacer ninguno de los trabajos prohibidos en sábado. A los niños se le va acostumbrando poco a poco al ayuno, hasta que a la edad de trece años deben seguirlo como sus padres.

Es una fiesta solemne pero no triste y toda la liturgia está orientada a lograr el perdón de los pecados cometidos durante el año. Hay curiosas costumbres ajenas a la fiesta, como es la Expiación (kapará) consistente en sacrificar en las vísperas un gallo por cada varón y una gallina por cada hembra como rescate simbólico de los pecados ; antes de degollar el ave el sacrificador (sohet) la sostiene describiendo un círculo sobre la cabeza de la persona de cuyos pecados se hace el rescate.

La celebración del Yom Kipur se inicia en la sinagoga con la plegaria “Kol nidré” (“Todos los Votos”), cuya composición se atribuye a los judíos españoles de tiempos del rey visigodo Recaredo. Por esta plegaria se anulan todos los votos. En otra de ellas se describe un tribunal divino en el que se sopesan las acciones de cada persona. Entre los sefardíes se recitaban composiciones de Salomón ibn Gabirol, de Judá Haleví y de otros poetas hispanojudíos.

Los varones deben vestir de blanco en recuerdo del pasaje de Isaías 1, 18 : “Aun si vuestros pecados fuesen rojos como la púrpura se emblanquecerán como la nieve”. También son blancos los adornos textiles de la sinagoga en la que se encienden todas las luces. Los judíos, incluso los no ortodoxos, pasan el día entero o su mayor parte en la sinagoga y no calzan zapatos de cuero sino otro calzado penitencial.

Antes de acabar el servicio se hace sonar el cuerno de morueco, o Sofar, para anunciar el final del ayuno e indicar que Dios ha escuchado las oraciones y ha concedido el perdón de los pecados.

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